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Gabriela Klammer: escritora con sabor escobarense

Gabriela Klammer vive en San Luis pero no olvida su infancia ni su juventud paseando y disfrutando de un Escobar de espacios abiertos y sin aires de ciudad. Lejos físicamente de esta tierra bonaerense, pero con un trocito de su corazón entre nosotros. Esta es una parte de su historia.

Contanos de vos. Donde naciste, cuánto hace que te fuiste de Escobar, donde vivís actualmente y que otra actividad desarrollas o desarrollaste conjuntamente con la de escritor...

Nací en Buenos Aires Capital, año 1943.

Me fui de escobar a los veinte. Conocí a Juan Brunner, mi esposo y vivimos en Ituzangó, Bs. As. hasta el año 1990. De allí nos mudamos a la Quebrada de Villa Elena en Cortaderas, provincia de San Luis.
Además de las ocupaciones regulares de 'ama de casa', me gusta dibujar, tengo mucho trabajo con el mantenimiento del parque, y brindo servicio comunitario informando acerca de las castraciones de animales domésticos.

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Cuando uno deja un lugar en el que a residido por algún tiempo, siempre lleva algo especial en su corazón. ¿Qué te llevaste de Escobar?
A los ocho años me mudé a Escobar. Un pequeño lote a cinco cuadras de la plaza, el lugar era un descampado que de a poco se fue cubriendo.
De esa época recuerdo las caminatas nocturnas con la familia en días de luna llena hasta el barrio "La Chachela" y a veces hasta "El Cazador". En esa época 1953 era delicioso caminar porque los autos eran pocos. También recuerdo que en esas fechas durante la época de Carnaval en los desfiles, aparecía un viejito montado a caballo, de quien se decía que tenía cien años.
En aquella época solíamos hacer excursiones y nos trepábamos por los barrancos en el Cazador.

¿Hace cuánto que te dedicas a escribir?
Comencé a escribir hace unos cinco años.

¿Sos buena lectora? ¿que te gusta leer?
Para leer, me inclino por lo didáctico como ser la revista "Muy Interesante" y "National geographic", entre otras.

¿Tenes alguna página personal o blog en Internet? Algún lugar al que podamos ingresar para conocerte un poco más...
Tengo el Facebook Gabriela Klammer2 y el TwitterG_Klammer.

¿Cuál es tu espacio para escribir? ¿en qué horarios te sentís más cómoda?
Para escribir me siento mejor inspirada por la mañana. Me gusta hacerlo al aire libre en verano y dentro de la casa en invierno.

¿Cuáles son, para vos, los elementos básicos de una historia?
Los elementos básicos de una historia es compartir. Una manera de atraer hacia si la mirada de otros dejando como reemplazo la gratificación que pudiere derivarse de captar el contenido que se quiere transmitir.

¿Qué escritores conocidos te gustan?
De los autores que nos enseñaban recuerdo a García Lorca, luego algunos clásicos como José Hernandez, Mark Twain, Carlotta Bronte. E. A. Poe y varios más.

¿Cómo creas tus personajes?
He creado mis personajes a partir de dibujos. Siendo que me gusta dibujar, una señora me señaló porque no acompañaba los dibujos con una historia. No presté atención al principio, pero luego la sugerencia comenzó a germinar y me puse a escribir recordando que me habían elogiado una 'composición libre' en la escuela primaria de Escobar, el colegio 'Santa María'.

¿Sos igualmente hábil contando historias como escribiéndolas?
Soy mejor en la narración escrita que en la oral.

¿Son los recuerdos una motivación?
Los recuerdos son una motivación. Ya lo creo. Recuerdo que mi padre nos narraba historias que brotaban de su imaginación y se trataba de un chico que tenía una llave mágica que al activarla, girándola. se cumplían sus deseos como sobrevolar el pueblo de Escobar montado sobre un pájaro. Eran historias cautivantes.

¿Compartís tus borradores antes de decir ¡ya está!?
Sí, me encanta compartir los borradores.

Escribir para los chicos no es tarea fácil. Se debe manejar un idioma especial y la fantasía debe ser accesible y creíble.
¿Intentaste o has escrito para adultos?

Lo difícil es encontrar que las palabras se hilvanen de manera de hacer fácil el contenido para ser asimilado por los niños, dependiendo de su edad. Por ahora no he escrito para adultos pero esa posibilidad podría darse.

¿Que disciplina te impones, en cuanto a horarios, metas, etc.?
Las metas impuestas son seguir creando a través de la prosa y el dibujo. Dedicarle unas horas por día a estas actividades, el resto del tiempo hay que dedicarlo a mis mascotas, y a los trabajos cotidianos.
A esta edad, a los setenta es bueno seguir fijándose metas. He comenzado dos cuentos más, una continuación de la saga que constituye mi primer libro "La llave mágica".

¿De qué te rodeas en tu lugar de trabajo para favorecer tu concentración?
Tengo la suerte de residir en un lugar paradisíaco, la Quebrada de Villa Elena, en San Luis, corazón de la República Argentina, el mejor lugar para favorecer la concentración.

Ante mi vista se despliega por el Este la Cadena de los Comechingones por el Sudeste el Valle del Conlara, y puedo escuchar a unos pocos pasos el feliz chapoteo del arroyo Cortaderas.

Computadora, máquina de escribir, lápiz y papel... ¿cuál preferís?
La computadora es un gran instrumento para escribir, y el lapiz goma y papel, para los dibujos que luego paso a una hoja especial para acuarelas.

Además de "La llave mágica", ¿publicaste algún otro libro o interviniste en alguna Antología?
"La llave mágica" es el primer libro que he escrito y tengo una 'antología' personal pensamientos y elucubraciones que por ahora están en un archivo de word.

¿Algo más que quieras decirnos?
Quisiera agregar con énfasis especial mi agradecimiento a la "narradora y actriz" Ana Padovani, por la cita que ha colocado a mi favor en el anverso del libro. Conocí a Ana cuando teníamos ocho años y eramos compañeras de clase, en segundo grado de la escuela primaria en el colegio Santa María.

Analía Sergiani es su verdadero nombre, era una alumna excelente y se destacaba en todo. Luego nos perdimos de vista, como generalmente ocurre, pero ella se contactó conmigo y luego vino a visitarme y me sorprendí al enterarme que su padre había sido de Tilisarao, una ciudad a unos kilómetros de aquí. Podría decirse que este mundo es chico.

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La llave mágica, de Gabriela Klammer.

Novela. 255 páginas. deauno.com

En una época de tanta velocidad, adrenalina y tecnología, la caída libre de la fantasía y las utopías es moneda corriente. La escritora Gabriela Klammer decidió aportar su granito de arena para que la niñez no se acorte y la imaginación continúe viva durante la adolescencia y, si se puede, a lo largo de toda la vida. La Llave mágica pone en primer plano la historia de dos jóvenes amigos a quienes se les cumple su deseo de vivir aventuras. A lo largo de la novela, los protagonistas se toparán en su camino con magos, duendes, gnomos, y muchos otros personajes con los que mantendrán conversaciones interesantes que van mucho más allá de los límites de la historia en sí. “Es una obra que tiene el propósito de entretener, poniendo énfasis en valores tales como la amistad, la audacia y la hombría de bien en un escenario rico en matices mitológicos, creencias y fantasías”, explicó Gabriela Klammer, la autora.

Sobre la autora

Gabriela Klammer (1943) nació en la Ciudad de Buenos Aires y actualmente reside desde hace años en la Provincia de San Luis. Completó el nivel de enseñanza secundaria y, desde ese entonces, dedicó gran parte de su vida a la lectura. Comenzó a escribir hace dos años y La llave mágica es su primer libro. Dueña de una prosa clara, delicada y bien descriptiva, resume su amor por las letras como un hermoso entretenimiento en el que la sutileza del pensamiento se expresa mediante la palabra.

Puntos de venta
www.elaleph.com
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Librerías Cúspide

Lunes! Comunicación
Daniela Coló – Karina Crulcich

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