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Nos compete a todos: Mantener la salud en otoño

Faltan pocos días para el inicio del otoño, y aunque en nuestra zona el clima es errático en cuanto a temperatura, no está de más tomar ciertos recaudos.

Para comenzar bien el otoño se recomienda hacer una buena limpieza corporal y después mantener una dieta rica, completa y calórica para llevar bien el frío. Cuidar nuestros pulmones y el intestino grueso para evitar resfriados. Practicar alguna técnica de relajación para mantenernos en calma y centrados y hacer senderismo para disfrutar del aire puro que nos ofrece la naturaleza.


El otoño es una estación que nos invita al recogimiento. La noche se irá haciendo cada vez más larga y tendemos a pasar más tiempo en el hogar. Es un momento ideal para poner energía en los proyectos personales, el encuentro con uno mismo y cuidar a fondo nuestra salud para no pasar unos días en cama con las molestias de los resfriados.

Hay una serie de recomendaciones que nos da el Dr. Elson M. Haas autor del libro “La salud y las estaciones” para que este otoño podamos mantener nuestra salud en perfecto estado.


CÓMO EVITAR LOS CATARROS

En otoño es fundamental mantener los pulmones y el intestino grueso fuertes para evitarnos sufrir catarros. Según la medicina china, el elemento que rige en otoño es el metal y este está asociado con estos órganos.


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Para que los pulmones estén bien tienen que estar limpios. Hay que intentar respirar aire puro, si vives en ciudad puedes hacerte escapadas a la naturaleza, y aprender a respirar profundamente.
A los pulmones no les gusta el frío y la humedad. En otoño e invierno hay que abrigar muy bien el pecho, el cuello, la cabeza y los pies, así se pueden prevenir los resfriados.

Las dietas altas en carnes, alimentos lácteos y refinados, y los malos hábitos como comer deprisa, interfieren en la regularidad con la que vamos al baño. Cuando el intestino grueso esta mal sentimos presión en la cabeza y los senos nasales, dolores de cabeza, gargantas doloridas y falta de energía.
Una dieta con alimentos naturales, frutas frescas, verduras crudas o ligeramente vaporizadas y cereales integrales ayudará en la eliminación y mantendrá el buen tono de los intestinos.
Muchas veces los catarros que se expresan en los pulmones y los senos nasales son el resultado de la deficiente eliminación de los desperdicios por parte del intestino grueso.



El órgano sentido asociado al metal es la nariz y el sentido el olor. El sabor es el picante o especiado como el queso roquefort, los pepinillos o la mostaza. Estos abren los sentidos, limpian los senos nasales y estimulan los pulmones pero hay que tomarlos con medida. Un desequilibrio en el elemento metal supone una nariz mucosa, congestión de senos nasales, toses e incidencia de catarros.
Para ayudar a liberarse del exceso de mucosidad y mantener la nariz y los senos nasales limpios, hágase limpiezas ocasionales con agua salada. Los zumos de cítricos son muy buenos para la fiebre. Se puede estimular el proceso bebiendo mucho líquido, agua, zumos, tés y sopas, mucho descanso y manteniéndose caliente.

Los sentimientos inexpresados y las energías creativas bloqueadas también influyen para que se congestione la cabeza y se tenga menos resistencia física. Esto permite a los virus del catarro moverse a sus anchas y tener esa sensación griposa. También influye el exceso de trabajo, la confusión, los conflictos mentales, el sueño inadecuado y la tensión emocional. El catarro te lleva a donde tiene que estar, tranquilo y poniendo la cabeza en orden.


ACEPTAR EL CAMBIO

El dolor, la pena, la preocupación excesiva son emociones relacionadas con el elemento metal y si no se manejan en su justa medida pueden dañar a los pulmones y/o el intestino grueso.
Cuando estamos tristes, apenados o muy preocupados tendemos a respirar de un modo más superficial y eliminamos también peor los alimentos, esto afecta a los pulmones y el intestino grueso. El llanto puede ser una buena válvula de escape.

Los hábitos intestinales reflejan una actitud ante el cambio. Cuando nos quedamos anclados en una situación y nos cuesta soltar y adaptarnos al cambio, generamos tensión no sólo en los intestinos sino también en el resto del cuerpo. Por ello, es mejor fluir con los cambios y no aferrarnos a situaciones que nos causan tensión o sentimientos de tristeza.


DIETA DE DESINTOXICACIÓN

En otoño se recomienda una semana de desintoxicación a base de zumos que aporta energía y elimina cualquier enfermedad potencial que se haya incubado. Se pueden tomar zumos de manzana y pera, naranja u otras frutas por la mañana, verduras por la tarde, zanahorias, remolacha apio o perejil por la noche. Los zumos se pueden mezclar con agua.
En otoño abunda la uva y esta es conocida por su gran poder desintoxicante, armoniza el cuerpo y tonifica los pulmones y el intestino grueso. Se puede hacer una limpieza solo de uva.

Para mantener la movilidad de los intestinos se puede tomar dos veces al día una cucharada de aceite de oliva obtenido por presión en frío, y una taza de té de hierbas laxante al levantarse y acostarse.



Es importante esos días limpiar bien la lengua. Es conveniente bañarse a diario y frotar la piel para eliminar células muertas y estimular limpieza de toxinas. Al final de la ducha, utilizaremos agua fría que cierra los poros de la piel y previene la pérdida de calor, además estimula la circulación sanguínea.


CUIDAR LA PIEL Y EL CABELLO

La piel y los cabellos son los tejidos gobernados por el elemento metal.
Para cuidar y alimentar nuestro cabello y el cuero cabelludo, dejarlos una noche untados en aceite de trigo, es rico en vitamina E y muy nutritivo para la piel y el cabello. Puede envolver una toalla y enjuagar por la mañana con un suave masaje, luego lavarlo con champú.
El aceite de joroba estimula el crecimiento del cabello y lo nutre y también al cuero cabelludo

DIETA

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En otoño es bueno incluir en nuestra dieta más carnes y productos lácteos. Los vegetarianos pueden añadir más cereales, frutos secos, leguminosas y semillas.

Como ahora hay menos frutas se pueden comer más verduras, que además son excelentes desintoxicadores corporales y más cereales.
Los alimentos reconstituyentes corporales que podemos tomar esta época son las carnes, pescados, productos lácteos, frutos secos, legumbres, semillas y cereales, pero sin abusar de ellos pues tienden a congestionar el organismo. Otros alimentos que es bueno tomar pero sin excedernos son la pasta, las patatas y el pan.
Los cereales integrales tienen un alto contenido en vitamina B y mucha celulosa. Es bueno añadirlos también en la dieta pues nos estimulan una correcta eliminación.

El aceite de oliva, de girasol y sésamo, la margarina y la mantequilla también es recomendable tomarlos habitualmente pues son buenos lubrificantes.

En otoño es un buen momento para tomar muchas sopas de vegetales son muy saludables y nos mantienen calientes


MEDITACION Y EJERCICIO

La respiración es la base de la meditación. Es recomendable parar todos los días un rato y dedicarlo a respirar consciente te ayudará a eliminar tensiones y a encontrar paz y serenidad en la vida. La mejor hora es a primera hora de la mañana ya que te llenará de vitalidad para el resto del día.



El otoño es una buena época para practicar el senderismo, el campo está precioso vuelve a recuperar el verde y los árboles nos muestran un amplio abanico de colores, muy característico de este tiempo.
El ejercicio nos ayudará a no poner unos kilos de más en otoño e invierno.

Fuente: “La salud y las estaciones”. Dr. Elson M. Haas. Editorial EDAF

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